divendres, 31 de desembre de 2010

Tengo otro plan


Definitivamente mañana seré mejor. Empezaré una nueva vida: intentaré seriamente dejar de fumar; beberé menos vino y nada de Brandy; comeré más ligero; haré ejercicio; saludaré a la portera, aunque ella también me deteste; volveré a estudiar inglés, yes!; me meteré aún menos con los que no piensan como yo –¿para qué?– conduciré con respeto; y nada de drogas, sólo las que no matan; aprenderé a amar a los demás, aunque me puteen; me quejaré de menos cosas; no tiraré papeles al suelo ni escupiré; intentaré no provocar con mis palabras y actos; daré sin esperar a cambio; pagaré todos mis impuestos, aunque no tenga con qué; veré la televisión y escucharé a los políticos y, a unos y a otros, les haré caso; no desearé a la mujer (de quien sea) y sólo me masturbaré si es estrictamente necesario; y no mentiré tanto. Y si después de todo me aburro, cogeré el portante y me mudaré a otra galaxia. Todo eso, mañana, mañana mismo. Hoy no, que esta noche tengo otro plan. 

dijous, 23 de desembre de 2010

Fum fum, fum

No por ser Navidad van a cambiar las cosas, ni por más buenos propósitos para el año que se avecina, ni por más amor envuelto en papel de regalo, ni por más turrón con el que nos embadurnemos va a ser distinto. Y sin embargo, un año más vamos a hacer ver que sí, que esta vez va a ser diferente. Una vez más la tradición va a poder más que nosotros. Pasará Navidad, empezará un nuevo año y volveremos a seguir como siempre, es la tradición. Fum, fum, fum, exactamente eso: puro humo. Pues, eso: felices fiestas y próspero año nuevo. 

diumenge, 19 de desembre de 2010

A propósito

Como si siempre fuese la primera, nos emperramos una y otra vez cada uno de enero y cada septiembre a la vuelta de vacaciones, con nuestros viejos, nuevos o renovados propósitos de ser mejores, mejorar nuestro entorno y, de paso, el mundo en general. Y lo hacemos a sabiendas de que en esta ocasión tampoco lo lograremos porque también, como siempre, nos empecinamos –pero aquí más astutamente– en cometer los mismos o parecidos errores. Nada que no sepamos. Incluso que estos, los errores, son nuestro secreto mecanismo de defensa para no tener ni siquiera que intentar, seriamente, alcanzar los objetivos marcados. ¡Que trabajón, sino! De otra parte, quizás no supiésemos vivir sin estos ciclos: proponerse, relajarse y decaer, para volver a proponerse a uno mismo en un engrasado vaivén vital que nos justifica como seres vivos y pensantes. ¡Cuan complicado que resulta, al final, vivir! Por lo que a mi respeta, en mi afán por simplificar lo incomprensible, creo que este final de año no me voy a proponer absolutamente nada, por ver si resulta más llevadero. Aunque sin poderlo evitar ya me estoy proponiendo antes de hora. No hay manera.  


dimecres, 8 de desembre de 2010

Más allá no, más acá

A veces acariciamos la posibilidad de vivir más, más años, más tiempo sin darnos cuenta de que ya estamos viviendo más (lo contrario, desear vivir menos, no tiene vuelta, está al alcance de cualquiera). Efectivamente, cada segundo que pasa estamos viviendo más, pues no hay más tiempo que el qué vivimos. Tiempo. Siguiendo la teoría de Robert T. Tourttel, de que el tiempo es la consciencia empírica del espacio, el tiempo que está todavía por venir no existiría como tal, sería pura entelequia, sólo existiría en la medida en que fuésemos conscientes de vivirlo. El tiempo, pues, seríamos nosotros mismos; y en tal caso, vivir más sería ser más nosotros mismos. De lo que concluyo que, si el tiempo que no se vive no existe ni existirá nunca (aunque, nunca, aquí sea redundante), yo me decanto no por vivir más tiempo sino por vivirlo mejor, 'más mejor'. Y es que, entre otras cosas, lo primero no está en nuestra mano alcanzarlo y lo segundo sí. Así de obvio, así de pragmático. Digo esto, y dicho sea de paso, habiendo descartado el precepto de hacer méritos en esta vida para tener luego ventajas en la del más allá. Por supuesto. Pero eso sí, amando mucho a los próximos, tanto como a uno mismo, que para eso estamos.

dilluns, 6 de desembre de 2010

A la vostra salut

Demà passat per a la majoria de la gent serà un dia de tants. Per a mi serà el tercer aniversari de la meva mort, un dijous al migdia. Un dijous com qualsevol altre fins al mateix instant que em va succeir la mort, des d’aleshores que és motiu d’aniversari. N’hi ha molts, aquí entre els morts, que no ho celebren; estan tan ensopits ara com ho eren en vida. Però jo sí que ho celebro, com en vida sempre havia celebrat l’aniversai del meu naixement. Són d’aquells petits detalls que t’alegren la no-existència. Ara, igual que abans, tot plegat consisteix a saber aprofitar els moments, les oportunitats: minut que passa, minut que no torna. Allà i aquí, exactament igual. Només es mor una sola vegada, perquè, doncs, no celebrar-ho! Està clar que aquí no hi ha allò de “...perquè ves a saber si ho podré celebrar l’any vinent... No, aquí n’hi ha que ara mateix celebren el seu 13.000.000 aniversari, i en tenen per a llarg. Però tant se val, cada any és diferent i un any méés un any més. O, no? A la vostra salut!
Microvisionaris. 2006
Finalista del “2n concurs nacional de microrelats” organitzat per l’Ajuntament de Montcada i Reixac i Montcada Ràdio

diumenge, 5 de desembre de 2010

Final inesperat

Al final d’un dinar apassionat acordem deixar de banda els nostres respectius compromisos d’aquella tarda, i anar a sopar a aquella ciutat on aterri el primer avió que surti el moment que nosaltres arribem a l’aeroport. Anem al de Girona (els vols són, allí, més econòmics) i després d’invertir 38 euros i una hora i mitja de viatge aterrem al de París. Un cop al centre, de camí a reservar hotel, parem a comprar roba interior (unes calcetes per a canviar-se). Ja a l’hotel, una dutxa i decidim on anirem a sopar. Passejada vespertina i aperitiu a la terrassa del bar que hi ha enfront del bistró on després soparem. Sopar exquisit, copa i a l’hotel. La nit, l’esperada, i pel matí quan, recent dutxada, ella obre l’envoltori de les calcetes noves, sorgeix una cartolina amb la nota: ”Millor tornar sense”. No hi trobem cap explicació però tampoc tenim altra opció (les brutes, ni parlar-ne) i hem de sortir cap a l’aeroport. En uns moments estarem a Barcelona i tema resolt. Això és el que semblava però, pel que es va veure després, no va ser així. La idea que no portava roba interior em martiritzava i, a l’ascensor, no vaig poder controlar-me (o no vaig voler) i ara escric des de la comissaria on estem esperant que ens prenguin declaració per alteració de l’ordre públic.

(Imaginari. Jacint Pau, 2007)

divendres, 3 de desembre de 2010

Convivencia

Me observa todo el rato. Está pendiente de todo lo que hago o no hago, aunque como ahora mismo, en el sofá, enroscado, parezca que duerma –jurarías que duerme. Es mi gato. Tan especial como cualquier otro pero este es el que me ha tocado a mi, a pesar de que él esté convencido de todo lo contrario. Porque él es quien decide qué y cuándo se hace; él es quien escoge sofá o butaca; y también él es quien resolvió desde el primer día dormir en mi cama como si fuera la suya. Aún así, es condescendiente conmigo y deja que piense que soy yo quien manda. Podríamos decir que hemos encontrado el equilibrio: yo también dejo que él se crea que hace lo que quiere y cuando quiere. Sin ánimo de ofender, quizás vivir en pareja –para que funcione– supone encontrar algún equilibrio de este orden. Quien sabe. Al menos a mi, con el gato, me funciona. Y, pues, qué remedio.

dimarts, 30 de novembre de 2010

Mudanza

De vuelta a casa después de una dura mañana de trabajo, coincidí en el vestíbulo con una señora cargada con bolsas de supermercado; amablemente le abrí la puerta del ascensor y, aunque ella se bajaba antes que yo, le cedí el paso. Yo vivo en el quinto y ella iba al tercero a visitar a su hermana, ya mayor, que vivía sola y que ya llevaba una semana enferma. Me dijo que le había hecho la compra y que aprovechando que estaba aquí le prepararía comida para un par de días. Me lo contaba mientras subíamos y entretanto le sacaba las bolsas del ascensor y ella estaba abriendo la puerta del piso. Puestos, se las entré hasta la cocina a la que –dado que todos los pisos del edificio son iguales– llegé sin ninguna dificultad, mientras ella iba a tranquilizar a su hermana diciéndole que ya había llegado y que un vecino muy amable le estaba preparando la comida y que luego le daría las medicinas que también había traído y que, como todo estaba en orden, ella se iba pues tenía el día muy ocupado y no se podía quedar ni un minuto más; que ya volvería la semana que viene. Cuando reaccioné, la señora –que luego supe se llamaba Remedios– ya se había evaporado y yo estaba en la cocina sacando la compra de las bolsas. No sé todavía porqué, pero hice la comida, comí con ella y luego le di el jarabe y las pastillas, y después de comer me volví al trabajo. Aurora –que así se llama la anciana enferma– tenía un simple constipado del que pronto se repuso; es una persona encantadora y muy divertida, y yo no he vuelto a subir al quinto, me he mudado. De Remedios no hemos vuelto a saber.

divendres, 26 de novembre de 2010

Lapsus

Cuando, de alguien que está teniendo una salida de tono, decimos que se está pasando, de hecho, este alguien, está siendo más él mismo que nunca. Es cuando su parte desconocida –para nosotros– y controlada se desboca y, muy a pesar suyo, aflora. Y cuando este, el que se ha pasado, consciente del hecho, se disculpa con que ha tenido un lapsus (afortunadamente lo ha tenido), nos está diciendo que él sólo es él al completo de lapsus en lapsus; que, el qué habitualmente tenemos delante, sólo es una parte de él, sólo una de las caras, la que le conviene. Esto es algo que les pasa con demasiada frecuencia, por poner un ejemplo, a los políticos: que se pasan el día mintiendo y luego se disculpan cuando dicen la verdad. Habría que pincharles más a menudo, a los políticos, para que se pasasen aun mucho más y pudiéramos, así, conocerlos mejor, saber con quien nos la estamos jugando. Aunque, de todas maneras, creo que a todos nos vendría bien aprender a pasarnos más –en el sentido de dejar aflorar más el qué somos– y disculparnos menos por el qué en realidad, y a veces por fortuna, somos. Porque, al final, en cualquier caso, es lo que hay, somos el qué somos. Digo.

dimarts, 23 de novembre de 2010

Una de Disney

(basada en una idea de Darvin y puesta en escena de Asimov)

Es constatable que pasamos buena parte de nuestras vidas bajo tierra: en el tren, en el metro, en los parkings, en las plantas subterráneas de los grandes almacenes... y algunos, los que allí trabajan, se pasan muchas horas más. Cual hormigas bípedas –ya casi están por crecernos las antenas– nos desenvolvemos, en el subsuelo, con absoluta normalidad.

Por otra parte, ya en la superficie, tenemos nuestras viviendas y nuestros despachos en enormes colmenas a las que, al no disponer de alas, accedemos a través de elevadores mecánicos. En cuanto a las alas, todo se andará. Hormigas de día, abejas de noche. Y todo eso ¿es idea de alguien? ¿alguien lo ha previsto así? o, eso es la evolución.

Dicen que antes que primates fuimos anfibios; si fuese así, ahora podríamos ir para ciber hormejas, una confluencia de hormiga, abeja y iPad que, aunque nos falte todavía solucionar algunos desajustes, estamos en la dirección apropiada.

Sigo esperando que abran las taquillas para Marte.

diumenge, 21 de novembre de 2010

Arribava tard a la feina

Tot havia estat un somni, un mal somni. Es despertà amoïnada i desorientada però recompensada per la seguretat de saber que s'havia acabat. Eren quasi les sis del matí i ja no dormí més. A dos quarts de vuit, com cada dia, es va llevar i a tres quarts de nou sortia cap a la feina. En el trajecte en metro recordà el somni i observà que tornava a sentir-se anguniosa i desorientada. Va intentar calmar-se dient-se a sí mateixa que el somni s'havia acabat, que estava ben desperta, al metro, i camí de l'oficina. A l'oficina, els seus companys s'estranyaren que a dos quarts de deu no hagués arribat encara, puntual com era ella i tenint una reunió en un no-res. Van decidir trucar-la al mòbil, potser estava atrapada en alguna de les infinites avaries del metro i no tardaria en arribar; en no contestar la trucaren al telèfon fix, doncs, tal vegada no es trobava prou bé i havia decidit quedar-se a casa i no es recordava que tenia la reunió. Mentrestant, al metro, ella, capficada encara en el somni, va tardar en descobrir que el telèfon que estava sonant no era el mòbil sinó el fix de casa. Abans de despenjar mirà el rellotge: tres quarts de deu! Feia tard a la feina.

dimecres, 17 de novembre de 2010

Aquesta és la qüestió

"Hi ha vegades que un preferiria no ser-hi. D’altres, es planteja la qüestió del ser-hi o no ser-hi amb el conseqüent daltabaix d’haver de decidir. Però el més habitual i desesperant és voler ser-hi i no poder". Ho llegeixo en una obra d’assaig de Breth Bretter. Penso que en Bretter es precipita en donar per suposada l’existència del ser. Primer s’hauria de constatar l'existència de la tal desitjada existència. Perquè, i si un no és? Si un no és no pot ser-hi, amb la qual cosa la reflexió de Bretter seria pura entelèquia. És més, a què es refereix: a un ser-hi físic, corpori o, a un ser-hi psíquic, mental o, a un ser-hi essencial? El problema és que l'essència, com a tal és incomprensible i inabastable per naturalesa intrínseca. Tota manera, i tornant a la disquisició d’en Bretter, a mi em passa: que a vegades estant al camp veient un partit em penedeixo de ser-hi; tot i que el més habitual és que vulgui ser-hi i no pugui pagar-m’ho. He de buscar una altra feina en la que em paguin millor. Aquesta és la qüestió.

O eso parece

Parece cono si los tiempos andasen desbocados y prevaleciera el sálvese quién pueda. La contundencia de los acontecimientos sólo es comparable al desconcierto que estos causan. Lo que ayer era un mullido colchón donde solazarse, hoy es una tabla de faquir clavada en la espalda; lo que hoy es una rama donde cogerse, mañana será una astilla en nuestras manos. Y, mientras, seguimos pidiendo peras al olmo. ¡Será posible! Tan pronto como abran las taquillas, me cojo billete para Marte.

divendres, 12 de novembre de 2010

Otro elefante

Es decepcionante constatar la dependencia intrínseca del ateísmo respeto al teísmo. Constatar, que para formular su máxima aspiración, el ateísmo, necesita como condición sine qua nom de la aceptación de la idea de un dios. Es frustrante comprobar que la existencia del ateísmo pasa por admitir la existencia de lo que se quiere negar. Salvando las distancias pertinentes, me recuerda a aquel perverso fenómeno que se produce cuando alguien nos dice que no pensemos en un elefante: no podemos no pensar en él, en ese mismo momento la palabra elefante se convierte en una imagen omnipresente incrustada en nuestro cerebro. No podemos evitar su presencia, no podemos negarla. ¡Nos han jodido! Recuperando las pertinentes distancias, la religión –estrategia fundamental del teísmo– ¡sí nos ha jodido bien! Ahora mismo, por más ateos que seamos, ¿somos capaces de imaginar un mundo sin dioses? y ¿sin elefantes? Ya digo, una vez más, nos han jodido.


dijous, 11 de novembre de 2010

DESDADOS

En un lejano país, cerca del fin del mundo, habitaban los desheredados. No estaban allí porque alguien les hubiese enviado, se iban por su propia voluntad. Allá, en Desdados, no mandaba nadie, no había gobierno ni policía ni ejército; no practicaban ninguna religión ni tampoco se regían por ninguna norma. Lo que les unía era que todos eran desheredados de una u otra causa o cosa, incluso los había auto-desheredados de todo. La vida allí era apacible, ni feliz ni infeliz; ni mejor ni peor. Pero tanto corrió la voz de la placidez con que se vivía en Desdados, que pronto empezaron a llegar gentes neo-desheredadas y, más adelante otras no-desheredadas, luego excursionistas, turistas, y poco después... Mucho cambió la cosa, ¿para qué continuar? Moraleja: si un día descubres un restaurante donde se come bien, bien de precio y tranquilo; donde, además, se pueda fumar sin molestar: sé solidario y no se lo digas a nadie.



diumenge, 7 de novembre de 2010

De arriba a abajo

Imposible no verlo, el grafiti abarcaba casi la mitad derecha de la fachada del edificio. Estaba escrito en vertical, de arriba a abajo, desde la azotea hasta la alzada del primer piso con letras de aproximadamente un metro de altura; la pintada más grande que he visto. El edificio es la sede de un banco (da igual cual) y la pintada rezaba: ¿Porqué le llaman crisis, cuando no es más que capitalismo? La frase no es original pero tiene su punta, me dije para mis adentros, mientras continuaba andando por la acera de enfrente, al tiempo que me proponía el ejercicio solaz de ir cambiando la última palabra del enunciado del grafiti y sorprenderme, así, por lo sugerente de los resultados. Naturalmente, sin ánimo de trivializar ni ofender a nadie, sólo por puro ejercicio. Y empece. Por ejemplo, camello: ¿Porqué le llaman crisis, cuando no es más que un camello? Imaginar la crisis como un camello me hizo sonreír –nada fácil en estas circunstancias. Luego le llegó el turno a botón de muestra: ¿Porqué le llaman crisis, cuando no es más que un botón de muestra? Esta posibilidad, en cambio, me perturbó, ni rastro de la sonrisa. Continué con bajada de pantalones: ¿Porqué le llaman crisis, cuando no es más que una bajada de pantalones? Y por unos segundos se me pusieron los pelos de punta y me cambió el semblante; creo que incluso la gente con la que me cruzaba me miraba con asombro. Pero lo peor vino cuando el ejercicio consistió en situar la afirmación "bajada de pantalones" seguida de "botón de muestra", ahí se me puso cara de idiota. Más. Todavía ando intentando subírmelos. ¡Que jodido, cuando el mango de la sartén lo manejan otros! O, ¿es puro masoquismo, lo nuestro?

dimarts, 2 de novembre de 2010

Bon dia a tothom

Darrerament he conclòs que jo —jo mateix— som dos. Absolutament iguals, però som dos. Encara que idèntics, però ni fem ni pensem igual, ni ho fem al mateix temps. Esquizofrènia? No, ni de lluny, és ben real. El que ens preocupa, però, (i amb això coincidim) és que els altres puguin adonar-se d’aquest fet. És més, podria ser que, a hores d’ara, ja ho haguessin copsat i no ens haguessin dit res per no ferir la nostra sensibilitat, per no molestar-nos, perquè no ens excitéssim; i, donat el cas, ens estiguessin fent el joc convençuts que no ens n'adonarem. De fet, en algun moment hem notat algunes mirades que ara, des d’aquesta perspectiva, tindrien sentit. Ara entendriem també algunes actituds, un cert tipus de comentaris. Paranoia? No: senzillament, ens han descobert. Ara mateix, fa una estona, quan ha vingut la infermera per a donar-nos les pastilles i deslligar-nos perquè féssim la passejada diària, ha fet un comentari d'allò més desafortunat i sospitós: “Bon dia a tothom”.  Bon dia?  A tothom?

diumenge, 31 d’octubre de 2010

Cada uno es cada uno

Cada uno es como sabe, como puede, o como le sale. El que es tanto como sabe, tiene su mérito; el que es sólo como puede, no merece la atención; pero el que es tal como le sale, este, si hubiera cielo, iría al cielo. A saber: que, aunque parezca lo contrario, de estos últimos hay muy pocos; porque aunque también pueda parecer lo contrario, no es nada fácil ser como a uno le sale. Más bien es un don que se tiene o no se tiene, como se es futbolista o no se es nada (obsérvese que, estadísticamente, de futbolistas no hay tantos, a pesar de que haya tantos que tocan mucho las pelotas). Y ahora me posiciono: a mi me gustaría ser de los que irían a la cielo. Es más, me gustaría ir al cielo, al menos mientras uno no se pueda mudar a Marte. Esperaremos.

dijous, 30 de setembre de 2010

Una vez más

Es sabido que a menudo se confunde gimnasia con magnesia. Sin duda alguna, es lo que les está pasando ahora mismo a los gobiernos de los países del hemisferio norte al intentar solventar la crisis. Cómo, si no, los que ya fuimos objeto y sádico objetivo de la especulación y usura anteriores a la crisis, ahora nos corresponde el papel de chivos expiatorios al tener que resucitar las maltrechas arcas públicas –nuestro dinero–, vaciadas por estos mismos gobiernos para premiar a los susodichos especuladores. Una vez más la perversa confusión, cuando, en este caso, no es más que un auténtico expolio y un inaceptable insulto a la inteligencia. Pero que nadie se lleve a engaño. Adormecidos como estamos por el Estado del Bienestar, también nosotros confundiremos gimnasia con magnesia, conformidad con dignidad. No moveremos ni un solo dedo, nadie.. Y una vez más no pasa nada. 

diumenge, 19 de setembre de 2010

Eels. Es tanca el cercle

El divendres passat (17/9/10), a la Sala Bikini, es va tancar el cercle obert tretze anys abans quan l'Ariadna –la meva filla gran que a les hores vivia a Itàlia– em va enviar una cinta amb el primer disc d'Eels, Beautiful freak, dient-me que l'escoltes, que de ben segur m'agradaria. I tant que em va agradar! l'Ariadna la va encertar i jo l'escoltava a tota hora. Es va convertir en un dels discs amb el que els meus dos altres fills, Sergi i Elena (de 9 i 8 anys, en aquell moment) varen créixer i es van fer adictes. Després van venir deu discs més i altres dos que varem rescatar, anteriors al primer, de quan els Eels encara no eren Eels sinó (a man called) E (Mark Oliver Everett). Aquests últims anys, el Sergi, el més enganxat, i ja amb compta corrent, targeta de crèdit i ordinador, ha rastrejat i seguit els Eels comprant, per internet, discs, samarretes i altres gatgets. Ara ja no els compro jo els discs dels Eels, abans que surtin al mercat, el Sergi ja els ha comprat; per a mi el Cd i per a ell el vinil. A primers d'any es va assabentar del concert que els Eels farien a Barcelona aquest 17 de setembre, va comprar entrades per a tots quatre i així és com aquest divendres es va tancar el cercle: l'Ariadna, el Sergi, l'Elena i jo a la Sala Bikini, a primera fila, extasiats, rendits davant dels Eels. Tretze anys després els cinc junts (i no hi eren la Giulia i el William, els meus nets, fills de l'Ariadna, perque per la edat no entraven, sinó també hi haguessin estat, també a ells els hi agraden els Eels).

diumenge, 12 de setembre de 2010



Un dia d’aquests
en tornaré a complir
divuit o vint.
I aquesta vegada
no em creuré res
i em cagaré en tot.

      Cony d'Història!

dimecres, 8 de setembre de 2010

Comunicación, no pasa nada

La tecnología avanza a ritmo exponencial, vertiginoso. Tenemos –y digo tenemos porque es con el dinero de todos aunque no seamos norteamericanos ni rusos– a unos señores astronautas viviendo en un habitáculo a no sé cuantos quilómetros de la tierra, ahí colgados en el espacio, y con los que nos comunicamos con la misma naturalidad que si estuviesen en el piso de arriba. Tenemos unos robots deambulando por suelo marciano, o sea, en Marte, y con los que también nos comunicamos como si estos estuvieran un poco más lejos, en el ático. Pero a pesar de todo esto, aquí abajo, entre nosotros la comunicación es muy deficiente, nos comunicamos fatal, vaya. Pero no pasa nada. Hemos descubierto y puesto nombre a miles de planetas, estrellas y galaxias, pero no conocemos el nombre de nuestro vecino. Sabemos de qué está compuesta la materia y de qué no está compuesta la antimateria, y no sabemos de que lado calzan nuestros semejantes. Pero no pasa nada, ¡que carajo nos importan los otros!

dilluns, 6 de setembre de 2010

Com a casa enlloc

Estem en una democràcia sideral i cadascú pot viure al planeta que li doni la gana, si hi troba feina, és clar. Jo vaig tenir una nòvia que estava sempre a la Lluna, al final ho vam deixar. Ens veiem poc i malament, i jo no suporto parlar amb holografies. No sé què feia ella amb la meva holografia allà a la Lluna, jo amb la seva, aquí, no em venia de gust fer-hi res. No és manera de tenir una relació. A més, aquí a Neptú, hi ha moltes interferències amb les transmissions i a vegades el què rebia, més que una holografia de la Núria, semblava un drap de la Núria. Enteneu el què vull dir? I per acabar-ho d’adobar, des que allà hi governava el PL (Partit dels Llunàtics) el caos era tal que molts cops m’arribaven holografies endarrerides i aleshores havíem de parlar i discutir coses que ja estaven més que parlades i discutides. Un avorriment. Sort que ho vam deixar perquè, d’haver-nos casat, jo ara estaria criant fills hologràfics; com si no fos, ja de per sí, prou difícil. Ara tinc una nòvia aquí a Neptú i sembla que tot va bé, però no es pot estar mai tranquil: un dia d’aquests troba una feina a Saturn –on li paguin millor– i ja em veig altre cop discutint amb una holografia. O, me’n torno a la Terra que almenys, com a casa, enlloc.

Imaginari. Jacint pau. 2007

dissabte, 4 de setembre de 2010

Si us plau

El sol sortia a estones i a estones s’amagava. Ella, neguitosa, ara es treia la jaqueta, ara se la posava. Feia un juliol inusual. Amb ulleres fosques i una cigarreta a la mà, es prenia el Martini amb olives dels dissabtes al migdia a la terrassa del bar de sota casa. Ja havia llegit el diari i tenia la mirada distreta entre la gent i els pocs cotxes que circulaven. Va anar a encendre una cigarreta més i un altre encenedor se li avençà; el de un senyor, ja gran, que prenia un café a la taula del darrera. I el senyor amablement li engegà amb perquè no parava quieta d’una vegada: que cada cop que ella es treia la jaqueta sortia el sol i que, cada vegada que se la posava, el sol se n’anava; que deixés la jaqueta en pau, que ell havia vingut a prendre el sol. Si us plau.

(Imaginari. Jacint Pau, 2007)

dimecres, 1 de setembre de 2010

Mi neurona


Estaba yo hablando con mi neurona, tratando de llegar a un acuerdo, cuando, agotado, pensé que menos mal que los hombres sólo tenemos una –más que suficiente. Y se me ocurrió imaginar el caos que debe reinar en la cabeza de una mujer con tantas neuronas juntas y discutiendo. Creo que ahora entiendo mejor al sexo femenino

divendres, 13 d’agost de 2010

Con gafas

No puedo recordar si nací con o sin gafas, ni tampoco si alguna vez me vi sin ellas. Las gafas forman parte de mi de una manera morfológica, no me veo de otra manera. A veces, mirando a personas que no llevan gafas, me parecen extrañas, incompletas. Lo mismo me pasa con mi gato pero al revés. Mi gato nació sin cola y, desde entonces, cuando veo un gato paseando la propia, me parece raro, sobrecargado e incluso pedante. ¡Qué raro es todo! (Qué raros son los demás).

Des del llit


Et miro 
          sense les ulleres
i et noto
          desenfocada
M'agrada 
          sentir-te difosa
veure't
          tal que una fada

          Quaranta-cinc
          dioptries d'amor

(Des del llit. Poemes de l'amor líquid. 
Jacint Pau, 2003)

diumenge, 8 d’agost de 2010

Des del llit



Touch me. Nota'm.
Soc líquid.
Give me. Agafa'm
Soc sòlid.
Kiss me. Menja'm.
Soc teu.
Ne me quitte pas. Queda't.
Deixa't.
I need your feeling.

             Calma'm aquest neguit

(Des del llit. Poemes de l'amor líquid
Jacint Pau, 2003)

Qué sabrá el Constitucional

... y el Defensor del pueblo (¿defensor de qué pueblo?) Nací en Juncosa de les Garrigues. Nací oyendo catalán, pienso en catalán y hablo catalán. También hablo algo de francés, italiano y inglés, pero sobre todo hablo castellano, una lengua que no siento como mía pero como sí lo fuese y con la que me muevo con absoluta comodidad. Que yo sepa, el idioma castellano es la lengua de Castilla, y claro que Castilla es España pero España no es sólo Castilla. ¿Cuantos hablantes necesita una lengua para que, esta, sea considerada como idioma y por lo tanto respetado como tal? O, ¿no es una cuestión de cantidad? ¿Porqué mi lengua materna ha de ser inferior a cualquier otra lengua materna? ¿Qué culpa tienen las madres? No espero respuesta, no son preguntas.