dissabte, 1 de gener de 2011

Socorrido año nuevo

Querido año nuevo: Tal como están y van las cosas y no teniendo ni dios a quien pedírselo, se me ocurre, como última opción, escribirte a ti. ¿Sería mucho pedir que, este año que empezamos, los políticos dejen ya de insultar nuestra –poca o mucha– inteligencia? ¿Sería posible que, de paso, los Mercados diesen la cara de una vez, para saber de qué estamos hablando? Querido año nuevo, estoy hasta los mismísimos de tanta tontería, de tanto espabilado, de tanto chorizo, de tanto mequetrefe; se me hace una montaña tener que empezar otro año con la solemne promesa de más (mucho más) de lo mismo. Con lo grande que es el universo –o, ya puestos, el multi-universo– y me ha tocado vivir aquí. En serio, queridísimo año nuevo, ¿hay alguna posibilidad? Y diría más, ¿alguien me escucha? ¿hay alguien ahí? Joder, que difícil lo ponen!